Las termas de Sciacca, en la provincia de Agrigento, están a punto de vivir una nueva primavera tras una década cerradas. Está en marcha un ambicioso proyecto de remodelación, con una inversión de 184 millones de euros, 90 de ellos cofinanciados por la Región de Sicilia. Esta iniciativa pretende devolver a la isla un lugar de indiscutible valor histórico y cultural y convertirlo en un centro de excelencia para el turismo termal, desestacionalizando la oferta y atrayendo visitantes durante todo el año.
Las termas de Sciacca cuentan con una historia milenaria, en la que se entrelazan mitos y tradiciones. Se dice que Dédalo, el ingenioso arquitecto ateniense, descubrió por primera vez los vapores terapéuticos del monte Kronio. Se dice que acondicionó la entrada a las grutas tallando asientos en la piedra, para que los enfermos pudieran descansar cómodamente en los vapores calientes para curarse. Aún hoy, las Stufe di San Calogero son testigo de la unión de la leyenda y las curas termales.
Un lugar sagrado para la salud y el bienestar
A lo largo de los siglos, a las leyendas se han unido los testimonios históricos. Los griegos de Selinunte habitaron esta zona atraídos por las fuentes termales, y bajo los romanos Sciacca se convirtió en un balneario de renombre. Durante la Edad Media, la llegada de San Calogero marcó una nueva etapa: el santo utilizaba las grutas de vapor para curar enfermedades reumáticas y respiratorias. La propia ciudad debe probablemente su nombre a los árabes, que la llamaban «Syakk», o baño.
En el Renacimiento, médicos y eruditos describían las virtudes de las aguas de Syakk, mientras que en el siglo XIX comenzaron a construirse establecimientos modernos. El complejo Nuove Terme, construido en los años 30 en estilo Art Nouveau, sigue siendo un referente del termalismo siciliano.
Las fuentes termales de Sciacca derivan de la actividad volcánica subterránea de la zona. En la actualidad quedan cinco en activo, entre ellas Acqua dei Molinelli, Acqua Santa y Acqua Sulfurea. Las aguas de Sciacca fluyen a altas temperaturas y se clasifican como saladas-bromo-yodo y sulfurosas, con un alto contenido mineral. Esta composición las hace eficaces para tratamientos contra patologías respiratorias, reumáticas, dermatológicas y ginecológicas.
Los tratamientos disponibles en las Termas de Sciacca pueden incluir baños de barro termal, baños en bañeras, inhalaciones y antroterapia en cuevas de vapor. El clima templado de la zona, enriquecido por las yodadas brisas mediterráneas, contribuye aún más a los beneficios de las curas termales, haciendo de Sciacca un destino ideal para el bienestar durante todo el año.
La reapertura de las termas de Sciacca y el plan de relanzamiento
Tras diez años cerradas, la Región de Sicilia ha destinado importantes recursos a la remodelación de las termas. El proyecto, además de restaurar las estructuras históricas, pretende transformarlas en un moderno complejo termal con balnearios, senderos de salud, centros de bienestar y espacios para eventos culturales y enogastronómicos.
El objetivo es desestacionalizar el turismo, atrayendo visitantes no sólo en verano, sino también en los meses más fríos. Se prevén nuevas ofertas turísticas que combinen balnearios, cultura y naturaleza, para fomentar estancias más largas y variadas. La iniciativa también representa una oportunidad de desarrollo económico para Sciacca, con la creación de nuevos puestos de trabajo y un aumento de las actividades locales inducidas.
Sciacca está situada en la costa suroeste de Sicilia y es fácilmente accesible en coche y transporte público. Desde Palermo, que está a unos 95 km, la ruta más rápida es la SS624, con una duración aproximada de una hora y media. Desde Trapani, la distancia es de unos 120 km y se puede llegar por la SS115. Desde Agrigento, a unos 65 km, hay que conducir hacia el oeste por la SS115, una ruta panorámica que bordea la costa.
Desde Catania, no hay una única ruta rápida: se puede conducir hasta Palermo y luego desviarse a Sciacca, o conducir hacia el interior por Caltanissetta-Agrigento. El viaje desde Catania dura unas tres horas. Hay autobuses directos desde Palermo, con una duración del trayecto de unas dos horas, mientras que desde Catania es necesario hacer transbordo en Palermo o Agrigento. Los aeropuertos más cercanos son Palermo-Punta Raisi y Trapani-Birgi, ambos a unas dos horas en coche.
Sciacca entre cultura, mar y gastronomía
Además de los baños termales, Sciacca ofrece un rico patrimonio cultural y paisajístico. El centro histórico es un entramado de calles medievales con plazas y bellas iglesias. La Piazza Angelo Scandaliato es el corazón de la ciudad, con una vista espectacular del puerto y el mar. Entre los edificios religiosos destacan la Basílica de Maria SS. del Soccorso y la Iglesia de San Michele.
La ciudad es famosa por la producción de cerámica artística y trabajos en coral rojo. Paseando entre los talleres, se pueden admirar espléndidos trabajos de mayólica y joyería artesanal. El puerto de Sciacca es uno de los más importantes de Sicilia para la pesca y ofrece una amplia selección de restaurantes donde degustar platos de pescado fresco.
El Carnaval de Sciacca es uno de los acontecimientos más esperados del año, con desfiles de carrozas y espectáculos de máscaras. A las afueras del centro se encuentra el Castello Incantato, un museo al aire libre con cientos de rostros esculpidos en la roca por el artista Filippo Bentivegna.
Naturaleza y alrededores por explorar
Para los amantes de la naturaleza, además de los baños termales de Sciacca, la zona ofrece playas doradas como Sovareto y Capo San Marco, perfectas para relajarse y bucear. A pocos kilómetros se encuentra el parque arqueológico de Eraclea Minoa, con los restos de un antiguo teatro griego sobre el mar. Al este, Agrigento y el Valle de los Templos son destinos ineludibles para los amantes de la arqueología.
Hacia el interior, se llega a Caltabellotta, un pueblo de montaña con espectaculares vistas de la costa. El Monte San Calogero ofrece senderos naturales y vistas impresionantes. La combinación de mar, baños termales y cultura hace de Sciacca un destino único, que ofrece experiencias variadas en cada estación.
La reapertura de las Termas de Sciacca marca un punto de inflexión para la localidad, recuperando su papel como capital del bienestar en Sicilia. El proyecto de relanzamiento promete realzar este patrimonio milenario, creando una oferta turística moderna y sostenible. Salud, cultura y relax se entrelazan en un lugar donde el aliento de la tierra se funde con la brisa marina, ofreciendo a los visitantes una experiencia regeneradora y auténtica. Sciacca se prepara así para volver a figurar entre los destinos más fascinantes del Mediterráneo.

